Ejercicios para glúteos tonificados

Este video es un tutoríal para realizar ejercicios para tonificar glúteos, los puedes hacer en tu casa, recuerda que debes realizar el calentamiento previo para evitar lesiones y dolor luego de realizar los ejercicios.  Debes tomar agua antes, durante y después de realizarlos para mantenerte hidratada y además eliminar toxinas del organismo.

Comienza despacio y ve aumentando la intensidad a medida que tu cuerpo lo va necesitando, no te apresures a ver resultados ya que la constancia será tu única aliada a la hora de conseguir tus objetivos.

Si no cuentas con mancuernas en tu casa puedes llenar una botellitas de agua, teniendo en cuenta el peso que puedas aguantar para que los ejercicios puedas hacerlos de la forma que mencionan en el video.

Además es importante que recuerdes que el hacer ejercicio regular te ayuda a mantenerte saludable física y mentalmente, también debes acompañar el ejercicio con una dieta saludable.

Anímate a hacerlos y verás que los resultados serán sorprendentes.

Glúteos firmes sin salir de casa

Dieta gluteos firmes

Una de las partes más importantes para la mujer son los glúteos. Con el paso del tiempo y si no lo ejercitas pierde firmeza, estética y no se ve muy atractivo. La falta de tiempo para la mujer actual hace que no pueda realizar rutinas en gimnasios, por esta razón te ofrecemos algunos ejercicios simples para que vuelvas a sentirte bien con esa parte de tu cuerpo y le des la forma que deseas. Lo único que necesitas es una escalera una silla y tus ganas de alcanzar tus objetivos.

1. Por lo general todas tenemos a nuestro alcance una escalera, con este elemento tan familiar y con dedicación podrás comenzar a lograr una cola perfecta. Es muy sencillo, lo único que debes hacer es subir y bajar lo equivalente a 20 pisos cada día (si tu escalera tiene 25 escalones, entonces sube y baja 20 veces). Bebe mucha agua para hidratarte antes durante y después del ejercicio.

Antes de comenzar con este ejercicio debes preparar tu cuerpo para no sufrir dolores al siguiente día y después no quieras seguir porque no puedes más, realiza una caminata de 5 minutos para calentar tus músculos.

Trata de ser paciente y constante para lograr ver resultados, no te excedas pensando que vas a conseguirlo en poco tiempo, ve haciéndolo gradualmente, comienza subiendo y bajando 500 escalones y así de a poco tu cuerpo irá necesitando ejercitarlo más. Puedes realizar este ejercicio mínimo dos veces a la semana para mantenerte. Debes mantener siempre la misma intensidad, es decir, no pares no hagas pausas mientras lo estás realizando para que la cantidad de esfuerzo influya de la mejor manera n el resultado que deseas.

2. De pie, con las manos tomadas del respaldo de la silla y la espalda recta, se eleva una pierna hacia atrás hasta sentir que el glúteo se tensa (sin pausas). Se vuelve al lugar y se repite el movimiento 10 veces con una pierna y luego con la otra. Con el tiempo se aumenta a 20 veces y así sucesivamente hasta llegar a 50. Recuerda tomar agua antes durante y después del ejercicio. Realiza calentamiento previo.

3. Con las manos y las rodillas apoyadas en el suelo y la espalda recta, eleva una pierna hacia atrás y vuelve al suelo realízalo 10 veces si parar. Repite el ejercicio con la otra pierna, también 10 veces. Vas aumentando la cantidad de flexiones con el correr de los días para evitar el desgaste o algún problema. Toma agua y realiza calentamiento antes de realizar el ejercicio.

4. Con la espalda apoyada en el suelo colocar los pies sobre una silla. Levanta los glúteos del piso y sostente en el aire contando hasta 5. Baja y sube 20 veces, aumentando progresivamente. Toma agua y realiza calentamiento previo.

5. En el suelo con las piernas flexionadas, como la posición de realizar abdominales y las plantas de los pies fijas en el suelo, levanta la cadera y los muslos hacia arriba y luego vuelve a la posición inicial. Realiza de 8 a 10 repeticiones.  No te olvides de realizar calentamiento y de beber mucha agua.

6. Ponte de pie con las manos sobre la cadera y los pies paralelos a los hombros. Mantén los glúteos contraídos y apoya tu peso en los talones todo el tiempo. Dobla las rodillas, elevando los brazos hacia adelante, hasta que estén al nivel vertical de los dedos de los pies. Sostén la posición durante 2 segundos y regresa a la posición inicial.